lunes, 29 de noviembre de 2021
Editoriales

Los buitres también presionan en ciencia y tecnología.

Un juez de California rechazó el pedido de NML Capital, de Paul Singer, de embargar los fondos que la Comisión Nacional de Asuntos Espaciales (CONAE) envió a la empresa SPACEX de EEUU. Esta empresa ha sido contratada por la CONAE para colocar en órbita, una constelación de cuatro satélites: Los SAOCOM 1 (A y B) y 2 (A y B) con su vector Falcón 9.
Por Ing. Carlos G. Gianella (*)

¿Para qué se utilizarán estos satélites? Para recoger datos de la superficie de la tierra y del mar, como territorios inundadas o derrames de petróleo en el mar. Pero una de esas informaciones es de particular interés económico: dará un informe sobre la humedad superficial de la Pampa Húmeda cada tres días. Este avance tecnológico es el más significativo aporte público para que el sector agropecuario pueda aumentar significativamente el volumen de cosecha.

Cuando el productor conoce la humedad superficial puede elegir el momento de siembra e implantación de los cultivos y así logra disminuir los riesgos por fracaso total o parcial, en el implante de los cultivos y tener certidumbre sobre su desarrollo. Puede elegir los lotes adecuados para sembrar y la tecnología más conveniente optimizando el conjunto de las tierras disponibles, tanto para la agricultura como para la ganadería. El efecto es un aumento de los rindes y por lo tanto un incremento de la producción agropecuaria y los saldos exportables. En términos económicos, aumenta la capacidad de generación de riqueza del país.

Los satélites SAOCOM 1 A y B, fueron concebidos por la CONAE en cooperación con la Agencia Italiana Aeroespacial. Están siendo diseñados y construidos por la empresa argentina de tecnología INVAP, en Bariloche. Esta tecnología no es de libre disponibilidad. No se encuentra en manuales. Tampoco lo es la nuclear y la cohetería o vectores.

Para construir un satélite se necesita no sólo conocimiento existente, sino desarrollar nuevos conocimientos para aplicarlo a soluciones tecnológicas. Construirlos es un desafío que nuestros científicos y tecnólogos aceptan y que nos coloca como uno de los pocos países con las llamadas tecnologías sensibles.

El caso de los satélites SAOCOM es un ejemplo extraordinario de una política en la que convergen investigación científica, avance tecnológico, innovación productiva y desarrollo económico. En esa línea se enmarca el trabajo y la propuesta de Daniel Scioli para continuar el crecimiento con el desarrollo, agregando conocimiento al sistema productivo para mejorar la competitividad. Así lo demuestra el trabajo de algunos centros de investigación de la provincia que colaboran con el desarrollo de los satélites SAOCOM, por pedido de la CONAE y del INVAP.

Los fondos buitres han intentado una vez más extorsionarnos con su capacidad de daño, en vez de negociar como el resto de los acreedores. Los argentinos seguiremos apostando al desarrollo. Los buitres tendrán que resignarse a que el mundo no es sólo la city de New York y la justicia no es sólo el juez Griessa.

 

*Subsecretario de Ciencia y Tecnología de Buenos Aires

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